Una pediatra quiaqueña volvió a su tierra para atender gratis a niños y niñas

La médica pediátrica Natali Cardozo regresó a La Quiaca con una acción concreta de fuerte impacto humano y comunitario: atención sin cargo para 18 niños y niñas de la ciudad. La iniciativa, articulada junto al municipio, puso en valor la solidaridad profesional y una política de cercanía al servicio de las familias.

En una jornada cargada de sensibilidad social y compromiso con la comunidad, la médica pediátrica Natali Cardozo volvió a La Quiaca, su tierra natal, para brindar atención gratuita a niños y niñas de la ciudad. El gesto, profundamente humano, fue recibido con gratitud por las familias que pudieron acceder a una consulta sin costo, en un contexto donde cada servicio de salud al alcance de la gente tiene un valor enorme.

La doctora, radicada en Salta, decidió regresar para poner su conocimiento y su vocación al servicio de su comunidad de origen. Durante este sábado, atendió 18 turnos pediátricos, en una tarea enfocada principalmente en consultas vinculadas al AFU, la ficha médica necesaria para presentar en los establecimientos educativos, además de controles de talla y peso de cada niño y niña.

La iniciativa se concretó en conjunto con la Municipalidad de La Quiaca, en una articulación que mostró resultados concretos cuando confluyen la voluntad solidaria de una profesional y la capacidad de gestión de un municipio que busca acercar respuestas a su comunidad. En este caso, la acción no quedó en el discurso: se tradujo en atención real, contención y alivio para muchas familias quiaqueñas.

Uno de los testimonios más valiosos de la jornada fue el de una madre que expresó su agradecimiento por la atención recibida para su hijo. “Es muy buena”, resumió con sencillez y emoción, poniendo en palabras el sentir de muchas mamás y papás que encontraron no solo una profesional preparada, sino también una persona cercana, amable y comprometida.

Este tipo de acciones fortalecen el tejido social de La Quiaca y dejan un mensaje potente: cuando el conocimiento vuelve a su lugar de origen transformado en servicio, se multiplica el valor de pertenencia. La vuelta de Natali Cardozo no fue solamente una prestación médica; fue también una forma de devolver amor a su tierra natal, de honrar sus raíces con hechos.

La comunidad reconoce y valora estos gestos que hacen la diferencia. En tiempos donde muchas veces el acceso a la salud se vuelve complejo, iniciativas como esta marcan una hoja de ruta clara: más articulación, más cercanía y más humanidad. La Quiaca fue escenario, una vez más, de una acción donde la solidaridad y la gestión pública se encontraron para cuidar a los más pequeños.